Colección de ochenta láminas de cobre grabadas entre 1797 y 1799. Históricamente, la serie de los Caprichos aparece en un momento de cambio de mentalidad y convulsión, llegando a ser una etapa decisiva en la trayectoria vital y en la producción artística de Goya. Esta serie se contextualiza en un momento de resquebrajamiento tanto del Antiguo Régimen, como de la imagen de Carlos IV y su primer ministro, Manuel Godoy. La llegada del pensamiento ilustrado introdujo una nueva concepción vital más liberal que conllevó a que Goya criticase en torno a diferentes temas, como los abusos de los estamentos sociales más altos personificados en la nobleza y la Iglesia, los matrimonios de conveniencia, la mala educación ligada a la ignorancia o las falsas creencias como la brujería, la sociedad española entonces de la forma más satírica posible.